lunes, 2 de agosto de 2010

Sobre el silencio

"Pero el silencio no era un silencio liso y abstracto, sino que poco a poco fue adquiriendo esa complejidad que adquiere cuando se lo vive un tiempo largo y anhelante. Y entonces se advierte que está poblado de pequeñas irregularidades, de sonidos al principio imperceptibles, de apagados rumores, de misteriosos crujidos. Y así como mirando pacientemente las manchas de una pared húmeda empiezan a vislumbrarse los contornos de rostros, de animales, de monstruos mitológicos..."

- Sabato

martes, 6 de julio de 2010

Efectos Móviles (Objeción)

De repente se detuvo su respiración, y en el cielo explotaron un millón de esas pequeñas luces. El aura tibia del sol, rebotó sobre el espejo y sobre su vanidad insoluble. Las manos blancas se coloraron y mis ojos se dividieron en 3 pedazos, cada uno disperso en cada espacio. Mis brazos cruzaron las nubes esquivando los rayos multicolores y mis piernas jugaban a saltar sobre las cuerdas de las tres dimensiones.

Le di un abrazo a papá y le regalé un unicornio muerto al abuelo. Le dije a Dios que nadie me había seguido y le reclamé qué culpa tenía yo de haber encontrado aquel agujero negro debajo de la cama.

Él echó mis zapatos por un orificio, y su sonido en degradé lo convirtió en absoluto. Los guardianes rojos se echaron contra mi y me encadenaron. Sus ojos eran azules, y brillaban como el reflejo del sol sobre el mar de mediodía. La hora exacta de mi muerte, y los minutos de partida en aquella anticipada ceremonia de salvación.

El olor a eucalipto recetó mi discreción y me sostuve de las manos de un gigante. Descubrí en sus bolsillos un vacío que se parecía mucho a casa. Retomé el mismo camino cruzando la vía estelar. La aurora boreal irritada me cubría con angustia. Me volví tan predecible. Que hasta mis palabras desconcertaban.

Entregué mis llagas y mi casco destruido. La armadura de acero que quemaba fulgor verde, yacía sobre el jazmín, sobre el aroma más infinito. Le di cuerda al reloj de bolsillo y el tiempo dio vuelta atrás. Las manijas corrían a destiempo y mis codos lagrimaban a sangrar. Mi nariz se envenenaba con una ruleta rusa en el aire y mis parpados marchitos se jugaban al azar.

La novia de nadie había conquistado el cementerio a punta de un duelo de esgrima. La inservible serpiente podía aún más. La corona sujeta en la cien, los diamantes incrustados en el contorno de sus ojos. El abismo, la impotencia y el delirio, en cada pedido taciturno de compasión. La elegida había salido del bosque de plata a condenar a los que cultivan desechos. Un helecho conquisto mi razón, y me quedé dormido sobre una hamaca sin hilar viendo al sol nacer en un anochecer perfecto.

Los fuegos artificiales maravillaban el horario estelar. Las grietas de la luna se empezaban a cerrar. Los números carecían de sentido en el fuego, hasta en la carne cocida podía más el frío del averno. Sus ojos palpitaban e inundaron a cascar. Mis penas se corrigieron con la tabla de multiplicar. El hacha cortaba el agua, y dividía la eternidad en pedazos de ausencia. La demencia de la dulce espera le hacía proyectar un sueño sumergido en la mitad del mar.

Rogué por intuición y mis manos se escondieron en mis bolsillos. El sonido estridente del tilin tilin me condicionó a salir una vez más. Corrí hacía el entierro y me encontré con mi perfil entramado. Las manos al aire y un vaso sin agua sujetado por la nada. Los besos intuidos y una vez más la música; el redoble de tambores, las trompetas ahogadas, el chillar de los violines, el bong! del gong. Los cantos gregorianos, el vaivén de agua salada, el quiebre de un cristal. La melodía del final.

Viento

Si no hubieras abierto la ventana, jamás hubiera podido llegar al espacio.

James Yuill - On Your Own

domingo, 4 de julio de 2010

Mi Mamá es inmortal

Ayer mamá cumplió 47 años, y es quizás una de las pocas personas que conozco que no oculta su edad. Ella dice que se aumenta la edad antes de cumplir años para evitar que la gente le discuta la realidad. Mamá tiene casi 50 años pero parece de 30.

Mucha de esa gente piensa que es mi hermana, quizás porque tenemos la sonrisa parecida o porque las arrugas han sido mezquinas y no han podido con la tersidad de su piel. No hay grietas en el rostro de mamá, pero si hay rasgos de cansancio. Igual los años pasan, así no lo parezca pasan.

Ayer por la noche en un restaurante, terminando de cenar le regalaron un postre. Mamá no quiso que le cantaran el cumpleaños "hoy quiero estar tranquila" dijo. Todos probamos un bocadito del cheesecake de mora, e hicimos comentarios sobre la edad de Maritza, mi mamá. Mi hermano fastidiaba "¡Feliz 50 años!, por 50 años más!; Mamá dijo "No Gracias!, yo no quiero vivir 50 años más".

Yo pensé: "casi 50, y todo lo que ha vivido..., 50 años más es un montón!"

Luego dije en voz alta "Vivimos demasiado". Mamá me miró y asintió "Por eso yo no quiero vivir tanto tiempo más, no quiero llegar a vieja y que no pueda hacer mis cosas por mi misma".

Mamá me volvió a mirar y sonrió.

Le devolví la sonrisa con algo de nostalgia y me di cuenta de que mamá no es inmortal.

De que los años pasan y que mientras mis hermanos y yo crecemos, mis papás se resignan; a su nueva vida sin nosotros, a la edad, a la soledad, a los pocos años que quedan y a los muchos que les toca por llevar.

Hoy me desperté luego de haber dormido un buen rato, y mamá entra a mi cuarto. Levanto la cabeza para verla "Hola Mamita" le dije. Ella me dijo: "Hola bebé, despierta ahí te he dejado tu desayuno". La miré por un momento infinito y regresé por un instante a ser un niño de 7 años en uno de esos días en que no quería ir al colegio y que esperaba a que ella entrara a mi cuarto a despertarme.

Luego me sonrió, y volví a pensar que mi mamá sí es inmortal.
Ahora sí estoy seguro.

Corto: Get Out

Un muy buen corto de animación para un Domingo frío por la tarde.

lunes, 7 de junio de 2010

El último adiós

Hoy rocé sus labios y sentí que era la última vez. Hoy toqué sus manos y sentí que no lo volvería hacer. La miré a los ojos y ellos me dijeron todo. Su boca temblaba, su nariz sonrojada, sus hombros caídos, sus orejas heladas. Podía ver sus piernas cruzadas por debajo de las sábanas; su espalda recostada sobre un respaldar construido de almohadas. Las flores amarillas en el velador, el grito eterno del tiempo en las hojas marchitas. El agua en el vaso, la marca de sus labios en el abismo, el frio en el aliento, el calor de la fiebre en su cuerpo, el ardor del miedo en su garganta. La angústia contenida en mi alma.

Hoy rocé su enfermedad y sentí que se me iba. Hoy toqué sus callos y sentí la cruel dureza sobre su piel. La miré a los ojos y ellos me pidieron todo, menos compasión. Su boca estaba inquieta, su nariz irritada, sus hombros habían perdido las ganas, sus orejas olvidadas. Podía ver sus piernas dobladas por debajo de las sábanas; su espalda soportada por una pared de almohadas. Las flores violetas en el velador, el paso del tiempo en las hojas caídas. El vaso con agua, el frio en su cuerpo, cómo quema la desesperación! La impotencia que revienta en mi alma.

Hoy la vi cuando se fue. Hoy toqué su piel pero no la sentí. La miré sin que me mirara. Su boca estaba quieta, su nariz encogida, sus hombros al nivel de su garganta, sus orejas desechadas. Pude ver sus piernas rectas aún cubiertas por la sábana, su espalda erguida sobre el tumulto de almohadas. Las flores de colores sobre el velador, el tiempo eterno en sus hojas. El agua en los vasos, la marca de todos los labios, el frio, sin aliento, la fiebre tibia en sus cuerpos, el ardor que quema, el miedo que impotencia, la angustia, la desesperación. Mis manos soltando sus manos. El último adiós.

lunes, 10 de mayo de 2010

Todas esas cosas,...

De la sonrisa de un niño, a la caída en espiral de una colilla de cigarro que se desvanece al va y ven del aire. Desde las sombras en tus ojos, hasta las luces que estallan en los postes cuando corremos cuesta abajo. El olor a mar, la sensación a calor y frío que produce la brisa y el grito mudo de los taxis. Me quedé sentado alimentando a las palomas, y ellas me alimentaron a mi. Pude escribir una canción que hablaba de ellas, mientras que ellas hablaban de mi. Cuando llegaste, se fueron ellas, y se llevaron el papel, el lapicero y todas las letras. El lienzo quedó blanco de nuevo, falto de mucho, lleno de nada. Dibujo la sonrisa del niño y dejo caer las cenizas del cigarrillo al suelo. El resplandor del sol a contraluz dibuja una fuerte sombra bajo tus ojos. Se hace tarde y las bombillas de los postes explotan. El aire tibio, la humedad y el olor a mar. Me quedaré sentado una hora más, por esta tarde, por todas esas cosas.

viernes, 7 de mayo de 2010

Aún Así

Es la fe
la que aguanta cuando la casa se viene abajo

Es la piel
la que soporta cuando el cielo está llorando

Y desde aquí
puedo ver mejor la lluvia
como cae sobre ellos
no solo moja
también inunda

Cuido de este temporal
como cuido de tus años
y cubro con palabras tibias
mi corazón frio en tus manos

Puede ser
que quede algo
un te quiero
o un te extraño

Puede ser
que lo invente
al menos podré sentir
que aún no llegaré a morir

Es la fe
la que prolonga la sensación de angustia

Es la piel
la que se llena de miedo y no transpira
no renuncia

Y desde allá
podrás verme partir
como cruzo el universo
no solo viajo
también me convierto

Y aún así
puedo decir

Que cuido de este temporal
como cuido de tus años
y cubro con palabras tibias
mi corazón frio en tus manos

Es la fe
la que aguanta cuando la angustia se prolonga

Es la piel
la que soporta el miedo y no renuncia, no se ahoga

La casa que se viene abajo
El cielo llorando
esa sensación
la transpiración

jueves, 6 de mayo de 2010

La Extraña Sensación

Es la angustia
la sensación
de ir hacia atrás
tan rápido

De dejar de lado el mundo
y olvidarnos
de que estamos juntos
pero a la vez
separados

Es la angustía
para evitar el dolor
no me digas
que no duele
yo se que es el amor

Después del frio
y la oscuridad
después del silencio
y la eternidad

También vendrán por ti
seguro que es así
la extraña sensación
de estar y de no estar

Después del odio
y el rencor
después del cielo
y el honor

También querrás huir
sino puedes venir
para dejar de lado el mundo
y olvidar que estamos juntos

Es la extraña sensación
de ir hacia atrás
tan rápido

De que ser no es estar
y que eso no es amar

Quote

"Hablé de vos, de mis ansias"
- Cerati

lunes, 26 de abril de 2010

Vuelo Sin Escalas

Me sentaré
a jugar con las luces
de la oscuridad

Y tomaré
sin pedir permiso
a la soledad

En tu nombre pagaré la cuenta
a cambio de borrar
tu historia escrita
en mi disconeuronal

Esperaré
sin estirar el tiempo
y estaré
en tres lugares
en paralelo

No hay necesidad
de decir adiós
si el reloj
está marcha atrás

No hay por qué evitar
si no sabemos bien
si volveremos a cruzar
nuestros labios

Sentir en mis manos
el universo de tu piel
y tener la sensación
de que el todo es absulamente
imposible

Esperaré
sin estirar el tiempo
y estaré
en tres lugares
en paralelo

No hay necesidad
de decir adiós
si el reloj
está marcha atrás

Esperaré
esta es la única forma de hacerlo
y te propongo
un vuelo sin escalas
al cielo

No hay necesidad
de decirle a Dios
si nos queremos quedar
o no